Liberalismo

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20110510-URUGUAY-LEY DE CADUCIDAD-"Hay actitud revanchista o de frustración política"

Escrito por rigofa2011 11-05-2011 en General. Comentarios (0)
EL PAIS
Fecha: 2011-05-10

"Hay actitud revanchista o de frustraciónpolítica"
Julio M.Sanguinetti

El ex presidente colorado consideró que los mecanismos jurídicos que elgobierno y el Frente Amplio están buscando para anular o derogar la ley deCaducidad, son "vericuetos para torcer la voluntad ciudadana" queprovocarán "grietas en el sistema institucional". Sanguinetti criticóademás la tesis del jurista Martín Risso y afirmó que "no hay que inventarnada" sino "respetar algo que ya está decidido".

-¿Qué lectura hace de la nueva propuesta del gobierno para eliminar los efectosde la ley de Caducidad?

-Más allá de lo político, entiendo que luego de dos pronunciamientos de laciudadanía, claros e inequívocos, que constituyen la máxima autoridad en elsistema institucional, no se puede tocar más una ley que ha alcanzado la máximalegitimación que puede tener. Todos estos vericuetos que se hacen para torcerla voluntad ciudadana, son grietas en el sistema institucional. Entiendo,además, que todas estas nuevas formulaciones que se están intentando son tantoo más inconstitucionales que la proyectada anulación (de la ley de Caducidad).Por ejemplo, con todo respeto al doctor Martín Risso, no puedo creer que seentienda que por decreto se pueda resolver lo que no se puede resolver por ley.Los decretos que se dictaron en el procedimiento previsto por la ley deCaducidad, forman parte de un mecanismo judicial que termina con una clausuradispuesta por el Juzgado en aplicación de la amnistía. De modo que hay una cosajuzgada, completamente definitiva. Imaginar que los decretos pueden serimpugnados en cualquier momento y que incluso retrotrae todo al principio, esun absurdo jurídico. Ya hay una cosa juzgada decretada por el juez.

-¿A qué atribuye que el Frente Amplio haya decidido promover la anulación de laley de Caducidad después de los dos pronunciamientos a favor de la norma?

-Al Frente Amplio le ocurre lo mismo que le ha pasado a muchos partidos de lavieja izquierda latinoamericana. Cuando llegan al gobierno tienen que renegarde todo lo que han sostenido a lo largo de su existencia. La democracia liberalya no es una democracia burguesa; los derechos humanos ya no son libertadesformales, sino derecho humanos a defender; el Fondo Monetario Internacional yano es una entidad maligna a odiar sino alguien con el que hay que pactar; elequilibrio fiscal ya no es el resultado del consenso de Washington sino algonormal; y la economía de mercado no es la economía salvaje sino elprocedimiento normal de las economías que se han desarrollado. Y suma y sigue.Dentro de ese contexto, el que tiene que asumir todo un discurso distinto se refugia,se abroquela, en algunos temas de la política internacional, o en estasituación de reclamo envuelta en el rótulo de derechos humanos, cuando essimplemente una actitud revanchista en algunos o de frustración política enotros. Como han tenido que modificar toda su estructura de pensamiento, serefugian en estos escenarios parciales donde no está en juego el equilibrioeconómico y el equilibrio social.

-¿Qué efecto prácticos tendría la anulación o derogación de la ley deCaducidad?

-El efecto práctico sería nulo, porque esto generaría, cuando se muevan esosexpedientes, una acción de inconstitucionalidad, que no dudo será resueltafavorablemente por la Suprema Corte de Justicia.

-¿Y los efectos políticos?

-El efecto político es el de seguir manteniendo un tema laudado por laciudadanía y que se sigue anteponiendo a todos los que el país tiene pordelante. Seguimos anclados en el debate en un tema de hace cuarenta años,cuando el mundo corre a una enorme velocidad y nos está desafiando con la resoluciónde temas para los cuales no encontramos rumbo.

-Cuando el Presidente Mujica se reunió con la bancada de diputados del FrenteAmplio les advirtió de las consecuencias electorales que la anulación de la leyde Caducidad, desconociendo las dos consultas populares, podría tener para lacoalición de izquierda. Incluso les dijo que está en juego la continuidad en elgobierno. ¿Usted cree que el FA va a pagar un costo electoral por este tema?

-Eso lo veremos. Lo que no hay duda es que esto le está haciendo un enorme dañoal Frente Amplio como partido de gobierno, porque representa una negaciónrotunda de lo que ha sostenido toda su vida.

-¿Qué salida le ve usted a este asunto?

-La salida es simplemente no insistir en la ley (de anulación de la Caducidad) yseguir actuando como hasta ahora. No hay que inventar más nada. Hay querespetar algo que ya está decidido.

20110510-URUGUAY-LEY DE CADUCIDAD-"Hay actitud revanchista o de frustración política"

Escrito por rigofa2011 11-05-2011 en General. Comentarios (0)

EL PAIS
Fecha:
2011-05-10

"Hay actitud revanchista o de frustraciónpolítica"

Julio M.Sanguinetti

El ex presidente colorado consideró que los mecanismos jurídicos que elgobierno y el Frente Amplio están buscando para anular o derogar la ley deCaducidad, son "vericuetos para torcer la voluntad ciudadana" queprovocarán "grietas en el sistema institucional". Sanguinetti criticóademás la tesis del jurista Martín Risso y afirmó que "no hay que inventarnada" sino "respetar algo que ya está decidido".

-¿Qué lectura hace de la nueva propuesta del gobierno para eliminar los efectosde la ley de Caducidad?

-Más allá de lo político, entiendo que luego de dos pronunciamientos de laciudadanía, claros e inequívocos, que constituyen la máxima autoridad en elsistema institucional, no se puede tocar más una ley que ha alcanzado la máximalegitimación que puede tener. Todos estos vericuetos que se hacen para torcerla voluntad ciudadana, son grietas en el sistema institucional. Entiendo,además, que todas estas nuevas formulaciones que se están intentando son tantoo más inconstitucionales que la proyectada anulación (de la ley de Caducidad).Por ejemplo, con todo respeto al doctor Martín Risso, no puedo creer que seentienda que por decreto se pueda resolver lo que no se puede resolver por ley.Los decretos que se dictaron en el procedimiento previsto por la ley deCaducidad, forman parte de un mecanismo judicial que termina con una clausuradispuesta por el Juzgado en aplicación de la amnistía. De modo que hay una cosajuzgada, completamente definitiva. Imaginar que los decretos pueden serimpugnados en cualquier momento y que incluso retrotrae todo al principio, esun absurdo jurídico. Ya hay una cosa juzgada decretada por el juez.

-¿A qué atribuye que el Frente Amplio haya decidido promover la anulación de laley de Caducidad después de los dos pronunciamientos a favor de la norma?

-Al Frente Amplio le ocurre lo mismo que le ha pasado a muchos partidos de lavieja izquierda latinoamericana. Cuando llegan al gobierno tienen que renegarde todo lo que han sostenido a lo largo de su existencia. La democracia liberalya no es una democracia burguesa; los derechos humanos ya no son libertadesformales, sino derecho humanos a defender; el Fondo Monetario Internacional yano es una entidad maligna a odiar sino alguien con el que hay que pactar; elequilibrio fiscal ya no es el resultado del consenso de Washington sino algonormal; y la economía de mercado no es la economía salvaje sino elprocedimiento normal de las economías que se han desarrollado. Y suma y sigue.Dentro de ese contexto, el que tiene que asumir todo un discurso distinto se refugia,se abroquela, en algunos temas de la política internacional, o en estasituación de reclamo envuelta en el rótulo de derechos humanos, cuando essimplemente una actitud revanchista en algunos o de frustración política enotros. Como han tenido que modificar toda su estructura de pensamiento, serefugian en estos escenarios parciales donde no está en juego el equilibrioeconómico y el equilibrio social.

-¿Qué efecto prácticos tendría la anulación o derogación de la ley deCaducidad?

-El efecto práctico sería nulo, porque esto generaría, cuando se muevan esosexpedientes, una acción de inconstitucionalidad, que no dudo será resueltafavorablemente por la Suprema Corte de Justicia.

-¿Y los efectos políticos?

-El efecto político es el de seguir manteniendo un tema laudado por laciudadanía y que se sigue anteponiendo a todos los que el país tiene pordelante. Seguimos anclados en el debate en un tema de hace cuarenta años,cuando el mundo corre a una enorme velocidad y nos está desafiando con la resoluciónde temas para los cuales no encontramos rumbo.

-Cuando el Presidente Mujica se reunió con la bancada de diputados del FrenteAmplio les advirtió de las consecuencias electorales que la anulación de la leyde Caducidad, desconociendo las dos consultas populares, podría tener para lacoalición de izquierda. Incluso les dijo que está en juego la continuidad en elgobierno. ¿Usted cree que el FA va a pagar un costo electoral por este tema?

-Eso lo veremos. Lo que no hay duda es que esto le está haciendo un enorme dañoal Frente Amplio como partido de gobierno, porque representa una negaciónrotunda de lo que ha sostenido toda su vida.

-¿Qué salida le ve usted a este asunto?

-La salida es simplemente no insistir en la ley (de anulación de la Caducidad) yseguir actuando como hasta ahora. No hay que inventar más nada. Hay querespetar algo que ya está decidido.

URUGUAY-Lo que se pretende con la ley de caducidad violaría principios fundamentales-

Escrito por rigofa2011 10-04-2011 en General. Comentarios (0)
Lo que se pretende con la ley de caducidad violaríaprincipios fundamentales
DR. RODOLFOCANABAL

Si bien en anteriores comentarios se expusieron los argumentos fundamentalesque ponen en evidencia la irregularidad jurídica grave que la fuerza políticagubernamental pretende hacer a propósito de la “ley de caducidad”, equiparablea lo que en el ámbito de quienes ejercen el derecho se califica como “chicana”,que es, según Manuel Ossorio en su Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticasy Sociales una artimaña procesal, se debe insistir al respecto.
En efecto: se pretende extinguir todos los efectos derivados de la aplicaciónde dicha ley como si ella no hubiera existido jamás, lo cual tendría comoresultado que caerían, o serían reputadas inexistentes, las decisionesjudiciales emitidas en aplicación de sus normas.
Si se tiene presente que lo que en esencia la ley aprobó fue un régimen deamnistía que se aplicó a militares y policías que actuaron durante el régimende facto, equivalente al perdón, lo que será el efecto sustancial de lo que sepretende es que las causas que terminaron con tal amnistía serían reabiertas,se podría penar a quienes en ellas habían sido legalmente perseguidos, lo cualviolaría algo que es natural en toda amnistía: su irrevocabilidad, lo cualparalelamente tendría el efecto de también vulnerar la irrevocabilidad de lacosa juzgada; por tanto, por encima de todo ello, el principio de lairretroactividad, o no retroactividad, de las leyes de naturaleza penal, notendría vigencia en los casos que fueran alcanzados por los efectos de la leyque se pretende. Por tanto, como aquí se expresó el 16 de octubre de 2009, “unaverdadera barbaridad, no solo jurídica, sino también indicadora de una conductaincompatible con los `principios sustanciales de garantía que han regido desdeque en 1830 (y aun antes) se sancionó la primera Constitución que se juró en elpaís y que tanto lo ha prestigiado”.
Como entonces también aquí se dijo, tal la verdad estricta que se debe expresaracerca de tal iniciativa, que pone a los que la han promovido en un plano enverdad más fundado en la pasión que en los principios, que hasta es equiparablea lo que hicieron quienes en el período dictatorial muy gravemente violaron elordenamiento constitucional, los derechos y las garantías, no obstante corresponderaplicar al respecto el criterio que sostuvo no hace mucho tiempo una jueza muydistinguida del orden penal de nuestro país al señalar que “en un estado dederecho, aun quienes lo hayan quebrantado, deben gozar de las garantías deldebido proceso”.
A lo expuesto se debe agregar que el tremendo desprestigio que acumularon lasautoridades que promovieron y ejercieron los mandos durante el régimen defacto, y quienes lo apoyaron y con el colaboraron, en nada se ha de incrementarcon la aprobación de la ley en vías de aprobación por el orden políticogubernamental; y no solo eso, pues tal aprobación en verdad desprestigiará aquienes la promueven como imposición.
El autor de este comentario señala que no compartió cuando fue emitida dichaley, pero posteriormente, cuando se enteró a través de Wilson de que su sanciónfue indispensable para que no volviera a caer nuevamente en el país elordenamiento constitucional, comprendió cabalmente las razones y la pertinenciade su aprobación. Y transcurrido un cuarto de siglo de tal aprobación piensaque no sería razonable, sino todo lo contrario, compartir que sus efectos seanextinguidos, y consecuentemente que se vuelva a la imposición de la caída degarantías fundamentales, como era normal en tiempos dictatoriales.
Finalmente, porque es deseable y conveniente poner finalmente punto final a lascontroversias derivadas del período de facto, transcurrido ya tanto tiempodesde su extinción, particularmente en atención a las muy particularescircunstancias en que dicha ley se aprobó, y por encima de todo atento a que yaen dos oportunidades la ciudadanía se opuso a su eliminación.




Fuente: Semanario LA DEMOCRACIA , Montevideo, Uruguay-Fecha: 2011-04-01

Uruguay-Justicia-Jueza Mariana MOTA-(su tesis contra!!!) La presunción de inocencia

Escrito por rigofa2011 17-03-2011 en General. Comentarios (0)
La presunción de inocencia

SeñorDirector:
Quisiera sumar mi voz a la repulsa general que ha recibido una recientesentencia de una jueza del fuero penal por la cual declaró obsoletos, arcaicosy derogados por la regla moral ciertos principios cardinales del Derechoprocesal penal universal, tales la presunción de inocencia y el derecho a la noautoincriminación. Y aunque, a mi juicio, la columna de Claudio Paolillo deljueves 10 de marzo, valiente, frontal e irrefutable, pone el teína fuera decontroversia y enciende una luz de alarma que las autoridades no debieranignorar, el punto puede ubicarse en un contexto más amplio que es el estado deperversión en que ha caído el proceso penal uruguayo. Claro está que lamagnitud oceánica del exabrupto jurídico le ha dado cierta individualidad yviene a ser una especie de coronamiento a tanta degradación.
El caso se inscribe en una literatura jurídica de circunstancias, ajena porcompleto al rigor normativo exigible cuando la Justicia dice su palabra y quese inicia con el procesamiento de los Peirano y luego continúa con el demilitares y policías, elaborada por jueces y fiscales actuando de consuno.Desde aquel juez que proclamó que sobre los primeros "caería todo el pesode la ley", expresión de patio propia de una sobremesa y que muy luego seexcusó inexplicablemente para no obstaculizar el proceso; desde aquelladisparidad de opiniones judiciales sobre los desaparecidos, para unos juecesmuertos y para otros vivos aún y para el Estado en situación de "ausentes",es decir, ni vivos ni muertos; pasando por aquella profanación de sepulcros queconsistió en abrir uno para ver si el muerto estaba allí, pues alguien dijo quese le vio caminando; llegamos a esta arremetida final contra ciertos principiosuniversales incorporados hace largo rato a la norma jurídica, proclamando sudesaparición del escenario jurídico del país.
Esta invocación a la regla moral no es nueva, ya que fue uno de los puntalessobre los cuales se fundó el procesamiento del militar de más alto rango, por citarun caso emblemático. Pareciera que tratándose de los derechos humanos, a faltade un amparo claro e irrefragable en la norma positiva, hay un atajo que nosllevará al punto deseado recurriendo a la norma moral. Allí nació "eldeber de todos de recordar lo acontecido como obligación ética" y elderecho a no incriminarse se llamó "escudo de silencio". Claro estáque volver a citar a Kelsen que depuró la ciencia del derecho de todocomponente moral y metafísico y separó tajantemente ambos órdenes, sería unaverdadera pérdida de tiempo cuando ya hay partido tomado.
Tampoco tuvo ningún efecto, al punto que nadie se inmutó por ello, el rotundo yhumillante varapalos que nuestra Justicia recibió de la Comisión Interamericanade Derechos Humanos por la grosera falta de garantías que tiene el procesopenal uruguayo y urgía una pronta rectificación. Extenso, bien fundado eirrefutable, nadie lo leyó ni se dio por aludido. Siendo una pieza deexcepcional enjundia, descansa en paz.
En los niveles más altos de la Justicia se pergeñaba aquello de la"gravedad ontológica del delito" para descartar una libertadprovisional de un procesado, con lo cual la naturaleza cautelar de la prisiónpreventiva -y no tiene otra- pasó a ser un tema de la metafísica jurídica. Ymás luego, "la prueba por diligenciar" y "la grave alarmapública" y expresiones de patio del tipo "tenía que saber","no podía ignorar", "no es creíble". Y también lainaplicabilidad de la prescripción porque durante la dictadura "no habíajusticia". Y los jueces del crimen organizado exhortando públicamente apresentar denuncias anónimas, todo lo cual fue conformando un popurrí deinfamias procesales, prácticamente desconocido en la severa y profundajurisprudencia penal del país.
Aquello tan cierto y que tanto costó a la humanidad cuando la ciencia jurídicadefinió el proceso como un entramado de actos cuya finalidad es garantir alhombre sus derechos, va camino de convertirse en su negación más rotunda alamparo de estas pretensiones, más o menos luteranas, de arramblar con elproceso, tal como se le conoce en las democracias occidentales. Y como ya nocuentan los tratados internacionales, ni la ley nacional, ni lasrecomendaciones de la OEA, ni el art. 11 de la Declaración de Derechos de laONU, Ni Kelsen con su teoría pura del derecho, por citar lo más relevante, voya transcribir a un maestro del derecho procesal, cuya autoridad intelectual ymoral sobrepasó fronteras, para que también lo declaren obsoleto y perimido,incluyendo su prosa galana y poética. He nombrado al Dr. Eduardo J. Couture yaquí va en el párrafo siguiente:
"Corresponde a la ley procesal, en los países del sistema de codificación,determinar con rigor y exactitud, en qué consiste este día ante el Tribunal (seviene refiriendo al his day in Court del derecho americano) o, en otrostérminos, la medida de la necesaria defensa ante la Justicia. El Código deProcedimientos viene a ser así, la ley reglamentaria de esta garantíaindividual contenida en las Constituciones. El individuo encuentra en elproceso civil o penal, la ciudadela de su inocencia; el derecho procesal suponeinocente a todo individuo hasta tanto se demuestre lo contrario. Y tampoco estoocurre por comodidad, sino por necesidad. La excepción, como un pequeñoarroyuelo, viene a desembocar en un río de ancho cauce: el de los derechos delindividuo y en particular de su derecho a la paz y ala libertad".
Y como le dijera en una anterior, señor Director, no sigo copiando porquesiento vergüenza, mucha vergüenza...
Atte.
Dr. Jorge W. Alvarez


Fuente: Semanario BUSQUEDA

URUGUAY-Seguridad ciudadana-“La gente cada vez se está armando más”-

Escrito por rigofa2011 08-03-2011 en General. Comentarios (0)
URUGUAY
“La gente cada vez se está armando más”
El abogado Juan José Fagúndez dijo que “al haber más armas en manos de la población civil van a haber más resultados lesivos contra otras personas”, en referencia a los hechos violentos de los últimos días“

Si no se resuelven los problemas, la gente se va a armar hasta los dientes
”Propietario mata a ladrón cuando intentaba robar su casa
El abogado penalista Juan Fagúndez dijo que “la gente cada vez se está armando más”, en declaraciones a radio Carve. “Al haber más armas en manos de la población civil van a haber más resultados lesivos contra otras personas”, dijo en referencia a los hechos violentos de los últimos días en que dos delincuentes resultaron muertos a manos de sus víctimas.“Es muy difícil darle armas a los civiles y tratar de entrenarlos para actuar frente a situaciones violentas en sus casas”, dijo Fagúndez.El debate de la legítima defensa está sobre la mesa y, según Fagúndez, técnicamente hay muchos elementos a tener en cuenta.El abogado sostuvo que “los mensajes poco claros del sistema político y del Ministerio del Interior influyen mal” y agregó que los mismos “no deberían ser tan sueltos de cuerpo”. Como ejemplo, citó dichos como “¿qué va a hacer la gente?”, o “yo no le puedo decir a la gente que no se arme”.Indicó que ese tipo de mensajes son un error porque la ciudadanía “cuanto más se arma más pone en peligro a la gente”.Consultado acerca de posibles modificaciones en la legislación para resolver las dudas de cuándo se configura la legítima defensa, Fagúndez aseguró que “en este momento diría de no trastocar la legislación porque todos los trastoques que están habiendo son espantosos”.Lo que sí entiende necesario es una campaña de formación. “La gente se tendría que informar acerca de qué derechos tiene, cuáles no tiene y cómo tiene que actuar”.LEGÍTIMA DEFENSA
El abogado dijo que para suponer legítima defensa “técnicamente se exige repeler la agresión con equivalencia de medios”.Sin embargo, agregó que “en la legítima defensa se presume ya el hecho violento con la interrupción del delincuente en el hogar o en el lugar donde está la persona”. “Hay una presunción del ejercicio violento hacia la persona del morador solamente por la interrupción del agresor. También el hecho de la equivalencia del arma se puede corregir por la diferencia en el físico de las personas”, sostuvo.Sobre la situación de que un delincuente ingrese a una casa habitada dijo que es muy difícil que uno no presuma que el delincuente no sea una persona violenta.“El raciocinio es que si uno está morando en su casa y una persona, aún así, se anima a entrar, es porque tiene sus códigos bastante trastocados en el sentido de que si se anima a entrar con los moradores dentro es porque está dispuesto a todo. Ahí se dispara un mecanismo que es muy difícil de frenar. Si esta persona (el morador) está armada, seguramente reaccione y ni siquiera se fije si el otro está armado o no. Hay que ser muy seguro de uno mismo para enfrentar a un delincuente adentro de la casa, estar armado y decirle: ‘váyase o le disparo’. Si el delincuente está armado seguramente reaccione más fríamente que el morador y si no lo está y uno le da la oportunidad, el delincuente puede enfrentarlo”, indicó el abogado.(Observa)
Fecha: 11/01/2011 | 10:35 | Montevideo, Uruguay

Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.