20110509-URUGUAY-LEY DE CADUCIDAD-EN POLÍTICA SE HACE LO QUE SE DEBE-

Escrito por rigofa2011 11-05-2011 en General. Comentarios (0)

EN POLÍTICA SE HACE LO QUESE DEBE

Por Dip. PabloIturralde

 

La discusión queestamos teniendo en estos últimos días sobre la Ley de Caducidad me lleva arealizar algunas reflexiones  que trascienden  el tema y me llevan apreguntarme sobre cuál es el rol que tenemos como Parlamento y comoparlamentarios.

Esto viene aconsideración luego que en la última reunión de la Comisión de Constitución y Códigos,con motivo de estarse votando el proyecto  sobre la anulación de la Leyreferida, consulté al cuerpo la posibilidad de analizar otras posibilidadespara solucionar el problema en cuestión.

Se me señaló porel Sr. Presidente de la Comisión que los integrantes del Frente Amplio, fuerzamayoritaria, tenían mandato de su fuerza política para votar el proyectoenviado desde el Senado, más allá de otras consideraciones.

Parece ser queexiste un mandato imperativo de la mesa del FA, el que no puede ser desacatadopor los legisladores de dicha fuerza. Según esto, alcanzaría con 4 jefes debancada, que nos trajeran un mandato proporcional a los votos de cada fuerza ypunto. Es más, nos ahorraríamos  las retribuciones de loslegisladores;  y porque no, de paso podríamos cerrar el PalacioLegislativo, con el considerable ahorro que significaría, y en su lugar poneruna oficinita con una un telefonista, y hasta se me ocurre que directamente seinstalara en la sede del Frente Amplio, ya que total, son mayoría y nunca estándispuestos a aceptar otras ideas

Volviendo a lossucesos de estos días, me da por preguntarme quien es el responsable de estasresoluciones, ¿El Plenario del FA? Los legisladores se descansan en lasdecisiones que toma el plenario y dicen muy sueltos de cuerpo que lo másimportante a tutelar es la “UNIDAD DE ACCIÓN DE LA FUERZA POLÍTICA”. Vemos como los problemas de una fuerza política, y sus discusiones internas,distraen a quienes deben ejercer el gobierno de todos los uruguayos.

Parece que másallá de lo que indicó la ciudadanía en los dos pronunciamientos populares, másallá de la eventual inconstitucionalidad, de las diferentes soluciones, másallá de su conciencia,  importa más “LA UNIDAD DE ACCIÓN”.  No existeproblema de soberanía ni expresión directa del pueblo ni nada.  Lo que lesimporta es lo que opina una fuerza política.

Le voy a enviaruna nota al Presidente de la Comisión de Constitución y Códigos,señalándole  que si cree que NO podrá discutirse estos temas antes de quelo resuelva su fuerza política, tenga a bien generarnos una entrevista con lasautoridades de la fuerza política, para que todos aquellos que pertenecemos aotras fuerzas políticas, y queremos ejercer nuestros deberes como legisladorestengamos con quien discutirlas. Quizás debamos pedir que los catedráticos vayanderecho a Colonia y Ejido a explicarles la barbaridad  jurídica que eseste proyecto.

En medio detodas estas idas y venidas,  aparecieron el Sr. Presidente y elVicepresidente, tratando, según la prensa, de convencer a sus legisladores deparar con el proyecto.

Lo preocupantees que el fundamento para detener el proyecto  no es una eventualinconstitucionalidad o que no se respete el pronunciamiento del pueblo. Elproblema es que si esto pasa pueden perder una próxima elección. Bien supremotutelado es GANAR ELECCIONES, NO PAGAR COSTOS POLÍTICOS. Cuidar la democracia,respetar principios jurídicos, son bienes supeditados a ganar.

En el Senado, unSenador del FA votó en contra, otro votó y renunció, el vice puso tres votos ydespués se cuestionó…. Resulta que una mayoría de los legisladores oficialistasdeclaran abiertamente estar en contra de esta Ley interpretativa, resulta quemuchos que no lo declaran abiertamente, también están en contra; votan en contrade sus convicciones sin que les de vergüenza…

El Presidentecomienza diciendo que no se le puede enmendar la plana a la gente, despuésmanda al canciller a presentar el proyecto, para luego mandarlo al muere, ysostiene que el problema es legislativo y de la fuerza política, como que nofuera co-legislador e integrante de esa fuerza y no tuviera influencia paraincidir, y como si acaso su gobierno y quienes integran su organizaciónpolítica fueran cosas diferentes.

Nos ponen pordelante que técnicamente puede votarse algo diferente a lo que el pueblo sepronunció. Es cierto. Pero  es legítimo?

El Dr. MartínRisso preguntaba en la Comisión ¿Qué hubiera pasado si el Poder Ejecutivohubiera mandado una Ley similar sobre Empresas Públicas? Luego que el pueblo sepronunció en contra.

Quieren actuaracaso como Pacheco, cuando  volvía a implantar MEDIDAS PRONTAS DESEGURIDAD, luego que el parlamento las levantaba. Técnicamente podía, pero ¿eralegítimo?

Parece que esnatural desconocer los pronunciamientos de la ciudadanía, parece natural que elámbito no sea el parlamento, acá llega todo  pronto y cocinado, acá sólolo formal.

Nunca denostamosla Democracia formal, pero también queremos la sustancial.

Como decíaHipólito Irigoyen: “suele ser habitual en política preguntarse si se hace loque se quiere o lo que se puede; ninguna de las dos, en política se hace lo quese debe.

En un debate conel Gral. Seregni, sobre la Ley de Caducidad,  Wilson le respondió: “Quepoca cosa sería la vida política, sino hubiera que pagar costos políticos.

Estamosconvencidos de que es necesario buscar alternativas, las hay seguro.

 

Fuente: http://alianzanacional.com.uy/web/opinion/en-politica-se-hace-lo-que-se-debe/